Celebración de la festividad del Patrón de los periodistas

 La Asociación de la Prensa de Córdoba ha festejado la festividad del patrón de los periodistas, San Francisco de Sales, con la celebración de diversos actos, entre la asamblea ordinaria que sirvió para dar cuenta y repaso a la actividad del colectivo durante el pasado año que se cerró en diciembre con la entrega del Premio Córdoba de Periodismo a José Antonio Luque. La Asociación mostró su apoyo y adhesión al escrito hecho público por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España con motivo del señalado día en el que «hace un llamamiento a la sociedad para que defienda el ejercicio libre del periodismo bajo el amparo del artículo 20 de la Constitución, uno de los pilares fundamentales de nuestro sistema democrático», extensivo a los grupos parlamentarios, a los editores de prensa, a los jueces y fiscales, a las Facultades de Periodismo, a las administraciones y empresas públicas y a los propios periodistas. La jornada también tuvo un significado recuerdo para los compañeros fallecidos en el pasado ejercicio en una misa celebrada en La Trinidad y oficiada por el padre Francisco Molina de Gabriel. La jornada finalizó con una comida de un grupo de los asociados en Bodegas Campos. 

La Asociación de la Prensa de Córdoba apoya el paro de las mujeres periodistas

La Asociación de la Prensa de Córdoba se adhiere al Manifiesto del 8M “Las periodistas paramos” y apoya la huelga general feminista bajo el lema “Trabajadoras del periodismo y la comunicación nos sumamos a la huelga del 8M“, sumándose al apoyo expresado por la Federación de Asociaciones de la Prensa de España y el Colegio de Periodistas de Andalucía.

La Asociación de la Prensa de Córdoba anima a las mujeres periodistas a participar en la convocatoria local del próximo jueves, a las 14.30 horas, en los Jardines de la Plaza de Colón, donde se dará lectura al manifiesto “Las periodistas paramos” y a sumarse a la manifestación, con salida de los Jardines de los Patos (19.30 horas) con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Manifiesto

Según señala la Agencia Efe, más de 5.000 mujeres periodistas han firmado un manifiesto contra el machismo y la desigualdad en los medios de comunicación y han llamado a las profesionales comunicadoras de todo el país a sumarse “en la medida de sus posibilidades” a la huelga del 8 de marzo.

La iniciativa, que nació de forma espontánea y casual entre un grupo de informadoras, pretende denunciar la brecha salarial, el techo de cristal, la precariedad, la inseguridad laboral y el acoso sexual y laboral que sufren las periodistas en los medios de comunicación, así como los sesgos informativos.

El texto del manifiesto dice textualmente: “Mujeres periodistas de decenas de medios y agencias de comunicación, gabinetes de prensa, y, en general, trabajadoras de medios y empresas periodísticas apoyan la huelga general feminista convocada para este 8 de marzo, bajo el lema “Trabajadoras del periodismo y la comunicación nos sumamos a la huelga del 8M“. De la misma manera, instamos a todas las compañeras a que se sumen a la movilización en la medida de sus posibilidades y circunstancias.

Todas sufrimos el mismo machismo que las mujeres del resto de sectores –precariedad, inseguridad laboral, brecha salarial, techo de cristal, acoso sexual o ninguneos– pero con las particularidades asociadas a nuestra profesión. Somos conscientes de la relevancia social de nuestro trabajo y, por eso, mostramos también nuestra preocupación por la visión parcial de la realidad que tantas veces ofrecen los medios y en la que falta la presencia y aportaciones de las mujeres. El feminismo también es necesario para mejorar el periodismo.

Por eso, en este 8 de marzo exigimos a los medios de comunicación y empresas periodísticas que tengan en cuenta nuestras reivindicaciones:

• La brecha salarial es una realidad en nuestro sector. Exigimos a las empresas transparencia salarial y una revisión de categorías, complementos y criterios profesionales que permitan acabar con ella.

• Techo de cristal. Las direcciones de los medios y empresas periodísticas están copadas por hombres. Reivindicamos nuestro derecho a ocupar puestos de poder y responsabilidad y a que se nos tenga en cuenta en las promociones profesionales para puestos intermedios.

• Precariedad. Sufrimos niveles de temporalidad superiores a los de nuestros compañeros. De la misma manera denunciamos la inestabilidad laboral de las compañeras freelance y de las falsas autónomas, una situación de precariedad que se ha hecho habitual en los últimos años.

• Corresponsabilidad y cuidados. Denunciamos que las dinámicas de trabajo priorizan el presentismo y la libre disposición y son ajenas a las necesidades de cuidado que tienen todas las personas. Creemos que la corresponsabilidad y la flexibilidad no debe ser un asunto de buena voluntad sino una prioridad que las empresas deben asumir para que estas tareas se repartan por igual entre mujeres y hombres. Como en otros sectores, una ausencia de conciliación real perjudica más a las mujeres, que acaban modificando o recortando sus horarios para poder cuidar e incluso abandonando su empleo o cambiando de profesión.

• Acoso sexual y laboral. Son muchas las periodistas que han sufrido por parte de compañeros y superiores, pero también de fuentes, situaciones de acoso sexual. Por otro lado, el ninguneo, la condescendencia, el paternalismo y los mansplaining están a la orden del día en las redacciones y fuera de ellas, en nuestra actividad diaria. Como profesionales de la comunicación sufrimos acoso online, además de comentarios violentos y machistas en nuestras piezas

• Los espacios de opinión y las tertulias están masculinizados. Hay más que suficientes mujeres periodistas y expertas que pueden equilibrar esos espacios.

• Mirada parcial y preocupación por los enfoques. Todas estas brechas que sufrimos las periodistas tienen consecuencias, también en los contenidos y en los enfoques de los medios de comunicación. La visión de la realidad que transmiten es muchas veces parcial y está sesgada porque no tiene en cuenta en la misma medida las experiencias, los relatos y las vivencias de las mujeres que, a menudo, son tratadas como personajes secundarios o con estereotipos. Un ejemplo es el tratamiento de la violencia machista, que en muchas ocasiones sigue culpabilizando a la víctima. Las primeras páginas, las aperturas de medios e informativos son decididas por hombres.

• Instamos a la audiencia y a lectores y lectoras a ser cómplices de nuestras demandas. Las mujeres firmantes de este manifiesto lo hacen a título individual y no queremos que ningún partido político, sindicato o medio de comunicación se apropie de nuestras reivindicaciones”.

Documento

Fallece ‘Pepe el del Caballo Rojo’

Por FLORENCIO RODRÍGUEZ

José García Marín, fundador y propietario del restaurante El Caballo Rojo y de otras marcas del grupo, falleció ayer en Córdoba a los 91 años después de una vida plena dedicada a la hostelería, desde sus inicios de tabernero hasta convertirse en el transformador de la gastronomía cordobesa y andaluza. García Marín era Socio de Honor de la Asociación de la Prensa de Córdoba, dada su vinculación permanente con los profesionales de la comunicación cordobesa durante las últimas décadas, con una especial relación y trato de cariño con la Asociación y sus miembros, atendiendo con generosidad cuantas peticiones le solicitaban.

El fallecimiento de Pepe el del Caballo Rojo generó reacciones de consternación por su pérdida, de reconocimiento a su contribución a la evolución de la cocina cordobesa y de admiración por su visión innovadora y empresarial.

Con el saber del tabernero, la diplomacia de la mesa y el caballo rampante de color rojo como emblema, García Marín cimentó una trayectoria personal y profesional admirable que hunde sus raíces en la modesta taberna familiar llamada Casa Ramón. Iniciada la década de los años cincuenta, se hizo cargo del negocio y junto a su esposa, María Ortiz Izquierdo, cambiaron la orientación del local y lo rebautizaron con el nombre de bar restaurante San Cayetano, al tiempo que la cocina casera y familiar alcanzaba puntos muy altos de aceptación popular. De una clientela de piconeros y obreros de las cercanas fábricas de las Ollerías, parroquianos de vino, carajillo y dominó, pasó a servir a un público más selecto atraído por el rabo de toro o el rape alangostado.

En el vértigo de la fama y de la creciente popularidad por sus elaborados platos, apareció el deseo de crecer y ensanchar horizontes en la hostelería. Empujado por las circunstancias, en 1962 dejó el abrigo de Santa Marina y las Ollerías para instalarse en la Judería, en una primera etapa en las calles Deanes y Romero, hasta 1971, y desde este año hasta hoy en la calle Cardenal Herrero, frente a la torre de la Catedral, donde permanece como faro de la cocina de Córdoba el restaurante El Caballo Rojo. Su historia es hoy el reflejo de la evolución experimentada por la gastronomía local y García Marín, vidas hechizadas en las que armonizaron la raíz popular, la receta tradicional y la herencia de las culturas.

Ya fusionados el nombre del fundador y el del restaurante, la popularidad de Pepe el del Caballo Rojo creció más impulsada por el éxito de sus servicios en las recepciones del Ayuntamiento y Diputación. También en las monterías organizadas en la sierra de Andújar -las fincas Lugar Nuevo y Selladores-, con la presencia del rey Juan Carlos y personalidades de Estado, se agigantó la figura de García Marín.

En la década de los años setenta y ochenta reorientó el sentido de la cocina del restaurante. Una ruptura controlada con la tradición para facilitar la entrada en la carta del restaurante de platos recuperados del esplendor califal de Córdoba motivado por la lectura de pasajes históricos de la España musulmana. Arriesgó como empresario y la apuesta le salió bien.

En este instante, García Marín empezó a protagonizar una de las más bellas páginas de la gastronomía: la difusión de la cocina mozárabe. La fascinación que sintió por las recetas de la época, por la manera de elaborar y presentar, le animó a interpretar modelos desaparecidos hacía ocho o diez siglos. El libro La cocina hispano-magrebí durante la época almohade, de Huici Miranda, traducido de una obra de autor desconocido, contiene muchas de las claves de lo que hoy es El Caballo Rojo. García Marín pasó a transformar el sentido del restaurante con la presentación de nuevos platos con nombres tan atractivos como desconocidos, como la sopa de maimones, bacalao con boronía, el cordero a la miel, los alcauciles, el rape mozárabe y un postre tan sugerente como los suspiros de Almanzor. En el agridulce y una estudiada combinación de aceite y especias para guisar aromatizó su cocinase. Uno de los méritos de García Marín es el de haber llevado al paladar el sabor de la historia. Y no solo transformó la cocina, sino las formas de acercarse, de servir y los protocolos para favorecer una agradable comida.

A la trayectoria del establecimiento habría que añadirle su página más excelsa, repleta de reconocimientos profesionales, de servicios a jefes de Estado y viajes al exterior para hacer universal la cocina de Pepe el del Caballo Rojo. En 1992, por ejemplo, preparó el almuerzo servido a los Reyes y embajadores árabes con motivo de Al Andalus 92.

Con el paso de los años y la decidida fuerza empresarial de su fundador, El Caballo Rojo pasó a ser también la casa matriz de otros establecimientos de hostelería para actos sociales y familiares como el restaurante El Blasón, en el centro de la ciudad; Las Palmeras, en la avenida del Brillante, y El Mirador, este último en la Carretera de las Ermitas.

Adiós a una voz irrepetible

Por CARMEN AUMENTE

El veterano periodista y locutor de radio Rafael López Sánchez-Cansinos falleció el pasado 3 de enero, a los 86 años de edad.

Mucho tiempo llevaba ya alejado de los micrófonos, esos que fueron su pasión y medio de vida durante 46 años desde Radio Córdoba, entonces EAJ-24, pero seguía ligado al periodismo con su página semanal sobre el mundo del motor en el suplemento Zoco de diario CÓRDOBA. Su próxima colaboración acababa de enviarla al periódico cuando le sobrevino la muerte, el miércoles por la tarde, y ayer, Rafael López (Sánchez) Cansinos recibió el último adiós de familiares, amigos y compañeros de profesión que le mostraron su cariño, afecto y admiración. Su hijo Rafael explicaba que falleció de un infarto «en su sillón», ante su mujer, Maruja, enferma desde hace años y a la que había cuidado con devoción los últimos diez años. «Su generosidad como persona ha sido increíble», subrayaba Rafael. En su intensa vida profesional le dio tiempo a hacer de todo, desde presentar actos, como Los Cordobeses del Año, a retransmitir corridas de toros, partidos de fútbol o conducir todo tipo de concursos.

El periodista y sacerdote Antonio Gil, al que le unió siempre una gran amistad desde finales de los años 60, le dedicó su último responso. Destacó cómo «tres hermosas cualidades adornaron su vida». La primera, «su profesionalidad como hombre de la comunicación, tanto en radio como en prensa»; en segundo lugar, «su sentido del deber, en una profesión que exigía estar de guardia las 24 horas, porque la radio es la instantaneidad, la precisión, la urgencia»; y su tercera cualidad, dijo, «se centraba en saber captar paisajes y personas, es decir, el ser un buen catador de gentes, a las que saber entrevistar y con las que mantenía siempre una comunicación cordial, amable y rebosante de humanismo». Según dijo Gil, «con Rafael, todos aprendíamos siempre», y destacó también que fue siempre «una persona creyente y practicante, de valores humanos y de virtudes cristianas».

EN NOMBRE DE LA CIUDAD

La alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, señaló que «creo hablar en nombre de toda la ciudadanía cordobesa si digo que la muerte de López Cansinos nos deja a todos un poco huérfanos. Se nos va parte de la memoria del último siglo de Córdoba, porque la voz de Rafael fue la que nos contó el día a día de nuestra ciudad a través de Radio Córdoba, pero también quien contó Córdoba a Andalucía, España y el mundo a través de la cadena Ser». Ambrosio subrayó que «López Cansinos ha estado presente no solo en la historia de nuestra ciudad sino en la particular de cada uno de nosotros que seguro recuerdan su voz en los días importantes de su vida». La alcaldesa describió al veterano locutor de radio como «un profesional ejemplar, un radiofonista único y una persona irrepetible».

También la actual directora de la cadena Ser, Isabel Sánchez, tuvo palabras para el que durante 46 años trabajó en dicha cadena, con un estilo que creó escuela. «La muerte siempre es prematura para quien, a pesar de ser octogenario, tenía la capacidad de contar las cosas y vivirlas como lo hacía él», declaró Sánchez a este periódico. Para la directora de la Ser en Córdoba, «sentimos dolor y cierta orfandad porque parte de la historia de Radio Córdoba, y me atrevo a decir que de Córdoba, se ha marchado». Y explicó que «Rafael representa una época en la que la radio se implantó en la sociedad y echó unas raíces que aún hoy perduran y siguen dando frutos, fue la voz que acercó la radio a una sociedad que necesitaba ilusiones y referentes». Isabel Sánchez recordó cómo en el 2015, cuando conmemoraron el Día de la Radio, «fue él quien arrancó nuestro magacín Córdoba hoy por hoy paseando por la calle Cruz Conde, donde mucha ciudadanía lo paraba para saludarlo con sincero afecto». Además, recordó las muchas anécdotas que contaba López Cansinos «sobre las vicisitudes pasadas en una radio, en una época en la que el ingenio y las ganas tenían que superar las deficiencias técnicas».

LOS PERIODISTAS

El presidente de la Asociación de la Prensa de Córdoba, Manuel Fernández, destacó por su parte que «Rafael López Cansinos era el último representante de un estilo de radio basado en la voz, en la que a sus trabajadores no se les llamaba todavía periodistas sino locutores, personas que tenían por oficio hablar por los medios de comunicación -radio y televisión- para presentar un programa, dar noticias o poner voz a las imágenes en retransmisiones deportivas y en documentales». Para Fernández, López Cansinos es «nuestra memoria infantil oyendo la radio en la casa del pueblo, cuando los informativos eran fundamentalmente el parte de Radio Nacional. Supo, sin embargo, amoldarse al tiempo de la radio de informativos y consiguió el Premio Periodístico Ciudad de Córdoba de la Asociación de la Prensa. Con él se va de Córdoba un especialísimo estilo de radio, que luego se mezcló con el periodismo, que ha representado en toda la mitad del siglo XX y parte del XXI. Una voz que permanece en nuestro personal registro de sonidos con historia».

Francisco Solano Márquez, periodista y escritor, recordaba cómo «crecí de niño, en Montilla, escuchando por Radio Córdoba la voz de Rafael López Cansinos; una voz grave, modulada y afable, ejemplo de cómo había que pronunciar el castellano. Rafael era un todoterreno en aquella radio entrañable del recuerdo, y lo mismo ponía su voz a los anuncios comerciales que a los discos dedicados, las noticias deportivas o los concursos, siempre con su estilo elegante e inimitable». Solano señaló que «cuando en el 64 llegué a Córdoba para trabajar en la nueva emisora La Voz de Andalucía, enseguida le conocí personalmente y me abrió, con llaneza, las puertas de su amistad, que tanto me ha enriquecido profesional y humanamente durante muchos años de vivencias compartidas». La voz de Rafael, dijo, «era reclamada para dar empaque y solemnidad a los actos públicos que solía presentar». Por eso, «merece una calle».

Procono, una aventura de 30 años

Procono PTV Telecom, que este año 2017 cumple su 30º aniversario, recibió el 32º Premio Córdoba de Periodismo que concede la Asociación de la Prensa de Córdoba, en un acto celebrado en el Rectorado de la Universidad de Córdoba, al que acudió la práctica totalidad de la plantilla de redacción y técnicos de emisión, unas 20 personas, así como antiguos trabajadores, periodistas y autoridades. El presidente de la Asociación de la Prensa, Manuel Fernández, entregó el premio a la directora gerente de Procono, Amelia Carrillo, tras la emisión de un vídeo realizado por la propia cadena televisiva en el que recordó a las 70 u 80 personas que a lo largo de sus 30 años de vida han trabajado y colaborado fundamentalmente en informativos y magazines.

Según destacó el jurado en su momento, se le reconoce a Procono el trabajo informativo realizado por esta emisora local de televisión, llevando a los hogares de miles de cordobeses, a través de la pequeña pantalla, los acontecimientos más importantes que han ocurrido en la capital y provincia en las últimas tres décadas. Las nuevas tecnologías han permitido abrir el abanico informativo de Procono a internet donde también es posible seguir sus informativos en su página web y en el canal Youtube casi al mismo tiempo que sus abonados al que, en breve, podrán acceder como nuevo canal de TDT en abierto en varias demarcaciones de la provincia. Esta circunstancia le permite, tras el último concurso convocado por la Junta de Andalucía, convertirse en el más importante grupo audiovisual de la Comunidad Autónoma, alcanzando a una población aproximada de 3,5 millones de telespectadores.

La actriz Marisol Membrillo, antigua colaboradora de Procono, fue la encargada por los compañeros presentes y ausentes de glosar a esta emisora de televisión, destacando fundamentalmente su papel de servicio a la ciudad y elemento formativo a gran número de profesionales del periodismo que en Procono dieron sus primeros pasos.

Antes de la enrega del premio hizo uso de la palabra el presidente Manuel Fernández que señaló textualmente: “Es de todos sabido: el periodismo sigue pasando su continua mala racha vital con un agravamiento que lo notan los profesionales en sus sueldos y tiempo, pero, eso sí, que apenas notan los lectores, oyentes y televidentes porque el trabajo que se sigue haciendo es de calidad, un compromiso que la profesión nunca olvida y que, a veces, premia.

Una profesión que esta noche celebra uno de sus actos anuales con más proyección: la entrega del Premio Córdoba de Periodismo, y que lo hace en un escenario tan relevante que hasta le tiemblan a uno las manos por hablar en la Sala Mudéjar del Rectorado de la Universidad de Córdoba, espacio donde se ha concentrado la sabiduría, la ciencia y la técnica que empezaron a hermanarse cuando se formaban aquí, donde los romanos construyeron su anfiteatro, los veterinarios de Andalucía.

La Asociación de la Prensa de Córdoba, base igualmente del Colegio de Periodistas de Andalucía en Córdoba, es el colectivo que tiene encomendada la tarea, a veces invisible porque lo que se ve, afortunadamente, es el trabajo de los medios informativos, tiene encomendada la tarea, decimos, de aunar a la profesión y de dejar constancia histórica de que en esta capital y provincia hubo en su tiempo un colectivo profesional que contó lo que le pasaba a la gente y cómo se construía la historia.

Desde el año 1984 la Asociación de la Prensa viene editando el Anuario Informativo, un libro que resume año a año la historia de esta provincia. También, y desde el 2000, edita la Guía de la Comunicación, un libro también que recoge la existencia de aquellas direcciones que necesita todo periodista para encuadrar su trabajo, desde el Ayuntamiento hasta la Diputación, desde la Administración autonómica a la central pasando por los partidos políticos, sindicatos, asociaciones empresariales y de vecinos, la Universidad, los colegios profesionales así como entidades dedicadas a la salud y el consumo, los deportes, los monumentos y museos, las comunicaciones, hoteles y restaurantes.

Hasta hace unos años, cuando las crisis, que siempre las ha habido, eran soportables y llevaderas, la Asociación celebraba “La noche de los periodistas”, una convocatoria de fin de curso en la que conseguimos que fuéramos los profesionales de los medios de comunicación y no los políticos o empresarios quienes viviéramos una noche al estilo de una noticia radiada, televisada o escrita.

Pero a veces las crisis de verdad lo rompen casi todo, sobre todo lo relacionado con la inevitable realidad de correr con todos los gastos. Los periodistas de Córdoba lo hemos notado. Tanto es así que antes los periodistas jubilados no pagaban cuota. Ahora, sin embargo, son/somos quienes no podemos eludir un pago que la pensión nos asegura, y que a nuestros jóvenes compañeros su nómina les mengua.

Bueno, “La noche de los periodistas” ya es historia. Pero de aquella notable fiesta nos queda la entrega del Premio Córdoba de Periodismo, quizá la más obvia señal de que esta es una de las profesiones más parecidas a la vida, que por eso la cuenta.

Hace mucho tiempo, cuando volví a Córdoba después de haber estudiado periodismo –una carrera recién ascendida a la Universidad–, comprobé que en la capital había una televisión que daba al menos un informativo con noticias locales. También, y trabajando ya en La Voz de Córdoba, el primer periódico local que nació con la democracia, cuando hacía las crónicas del Concurso de Carnaval, comprobé que Procono, que así se llamaba la emisora de la tele local, televisaba desde el Palacio del Cine la actuación de las chirigotas y que el gobernador civil, Gregorio López Martínez, la tenía amenazada con el cierre. Inmediatamente instalé esta emisora en mi casa por la sencilla razón de que quería ver sus informativos para que no se me pasase ninguna noticia. Todavía mantengo la suscripción, aunque ya no ande en el fragor de la batalla diaria de contar la vida sin que se te pase nada.

Al cabo del tiempo las circunstancias me dan la posibilidad de entregar el XXXII Premio Córdoba de Periodismo, que patrocinan el Ayuntamiento, la Diputación, la Universidad y la Real Academia, y que convoca y mantiene la Asociación de la Prensa, a aquella emisora de televisión local que formó parte de mi vida periodística porque sus informativos completaban la actualidad que necesitaba para que a mis periódicos –primero La Voz de Córdoba y luego Diario Córdoba—no le faltase ninguna noticia. Felicidades para Procono-PTV Telecom Córdoba, aquella emisora de televisión que conocí en mis comienzos informativos en esta provincia y que sigue instalada en mi casa.”

Amelia Carrillo, directora gerente de Procono, agradeció el premio recibido, señalando que lo hacía en nombre del más de millar de personas, entre técnicos, cámaras, periodistas y colaboradores de todos los ámbitos que han llenado la programación televisiva a lo largo de 30 años. Una empresa familiar en su gestación y mantenida por la acogida que siempre han mostrado los profesionales que la han formado y que han permitido que con los años sus crecimiento haya sido continuo, integrándose por completo en la vida de la ciudad de Córdoba. Hubo muchas palabras de recuerdo para los forjadores de esta aventura, los que se marcharon a otros medios y los que ya no están con nosotros, que abrieron el camino para la realidad que hoy es Procono PTV Córdoba.

La cantidad en metálico del premio se utilizará en la compra de equipos informáticos que los trabajadores de Procono acordaron donar a Emet Arco Iris.

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